lunes, 2 de diciembre de 2013

Frialdad

"La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella."
Louis Charles Alfred de Musset

Pasa cada día, es algo que no quiero quitar de mi mente, ni siquiera físicamente he sido capaz de apartar eso.
Nuestra casa es bastante lujosa, cerca del tamaño de una mansión, he sido capaz de obtener esto gracias a grandes sacrificios de mi fiel compañera de la cual jamás pienso apartarme.
Puede que sea un abusador, es posible que haya utilizado engaños e incluso sea un egoísta, no me importa que tanto me digan las demás personas. Hay quienes son incluso peores.
La casa se compone de una enorme sala, dos pasillos a los laterales que llevan a una sala de lavado y a la izquierda una sala de estar y la cocina, ignorando la biblioteca de la puerta a la derecha.
Al subir las escaleras hay otro pasillo que lleva a 5 habitaciones diferentes, de las cuales una lleva al piso superior donde se encuentra la terraza y la piscina, otra lleva a otro pasillo donde está el baño y demás salas que uso para guardar reliquias, y los últimos tres son cuartos que ocupamos para mí, mi acompañante, y la sirvienta cuando solía venir aquí.
La casa es muy grande y se encuentra la mayor parte del tiempo vacía, desgraciadamente.
Antiguamente esta casa solía ser lugar de varias fiestas (no todas) debido a su importancia en la capital del país. Muchas personas solían visitar esta casa, no únicamente en la fiestas, era un lugar muy animado y colorido en la capital.
Teníamos, antiguamente, a una sirvienta, joven de unos 22 años, consiguiendo dinero para los niños de su hermana, sus sobrinos, que parecían estar enfermos. Sin embargo fueron muy bien cuidado por sus familiar y pocas veces la escuchaba gritar y llorar en el baño de la casa. La mayor parte del tiempo la pasaba rondando por la casa, pareciera que tuviera ya una ruta diseñada a través de todo el lugar pues en mi rutina siempre la veía aproximadamente en el mismo momento que el día anterior, y que el día anterior a ese, y al anterior del anterior de ese...
Un día hubo un terrible accidente, al parecer la sirvienta sirvió veneno en las copas de champagne que servimos 2 días antes de la llegada de un valioso magistrado del país.
Iba a haber un festival el día 23 de Marzo, iba a venir el magistrado a nuestra casa, nunca nadie tan importante había visitado nuestra casa desde hace 3 meses.
Se hicieron 2 fiestas de bienvenidas, los dos días antes del suceso, el 21 y 22 de Marzo. O al menos eso se tenía pensado.
El día 21 cerca de las 11 u 12 de la noche, hora a la cual suelo despertar para ir por un vaso de agua, una mujer empezó a gritar. El cuerpo de un secretario estaba en el suelo, muchas personas corrieron a tomarle el pulso, a escuchar su respiración, el veneno había tomado lugar, el hombre estaba muerto. Cuando interrogaron en ese mismo lugar a la mujer que gritó, afirmando ser su amante, comentó que el señor había bebido ya 5 copas más demás bocadillos, era imposible que hubiese muerto por exceso de alcohol, lo más probable sería un envenenamiento por el pescado que sostenía en su mano izquierda antes de darle un ultimo sorbo a su copa fría. Pero, ¿por qué nadie más había sufrido eso?
En unos minutos la gente empezó a caer muerta, fue tanto el impacto de las demás muertes que la gente corrió huyendo del lugar y faltaron minutos, puede que segundos para que la policía llegara al lugar y arrestara a la única persona encargada de los alimentos, la sirvienta.
Las pistas la delataban, una botella de veneno en la cocina, manchas grasosas en la mano de la sirvienta, incluso se notaba demasiado nerviosa... aunque algo me decía que era posible que no fuera ella. No se arriesgaría a matar personas teniendo familiares enfermos. ¿Por qué lo hizo?
El veneno era un veneno lento y letal, por lo tanto con una sola dosis podrías morir, sin embargo, su proceso de envenenamiento es lento y no inmediato, por ello la caída repentina de los cadáveres en la sala.
Mande inmediatamente limpiar el lugar, no soportaba el olor a carne pudriéndose.
Ya nadie quería acercarse al hogar, perdí esperanza de que se volviera a reunir gente importante aquí.
Unos días después, mi esposa me confesó algo que me sobresaltó, le veía rara desde el día del accidente, pero suponía que fue por el shock del suceso. Ella fue quien envenenó a los invitados y culpó a esa "ingenua" de la sirvienta. No podía creerlo, me alejé de ella pensando que podría cometer otro asesinato en ese preciso momento. Ella arrepentida me rogaba que la perdonase, había hecho eso para conseguir más dinero, matando a uno de los secretarios que le pasaría un 30% de sus riquezas a ella.
Todo esto por un misero 30%
El dinero ya no importa ahora que... ¿que no podemos conseguir más dinero?
Es cierto, yo hubiera hecho lo mismo... pero no podía volver a verla a los ojos, todo había cambiado, ella había cambiado... no, nunca lo hizo... ¿qué me pasó a mí?
Supongo... Hay quienes son incluso peores.
Dormí con ella esa noche, no quería seguir enojado, ni volver a dormir en el cuarto de invitados.
Cerca de la medianoche, cuando bajé a la cocina por mi usual vaso de agua, al querer encontrar el interruptor de la luz, una mano fría me toco momentos antes de que la quitase bruscamente, ese movimiento prendió la luz de golpe, no debió de ser más que una simple alucinación.
Regrese a la cama
Al despertar sentí de nuevo la mano fría, es la mano de mi esposa que está fría... no, no es la mano, es too su cuerpo.
Está muerta.
Un frasco de veneno en la mesita de noche que da una lenta y silenciosa muerte.
Pasa cada día, es algo que no quiero quitar de mi mente, ni siquiera físicamente he sido capaz de apartarla a ella. Siempre duerme conmigo, poniendo su mano fría en mi mano muerta.

sábado, 24 de agosto de 2013

Sólo es una cortada

"Mares y cielos de mi sangre tuya navegamos los dos. No me despiertes. No te despiertes, no, sueña la vida".
Manuel Altolaguirre

Que bien se siente el suelo de mi habitación, es cómodo, duro, frío, bastante frío, casi como mi cuerpo
... no...
mi cuerpo no está frío...
Me alegra estar aquí, sabes, es un lindo lugar, no me tengo que mover, ya todo está cerrado, todo a excepción de esa ventana, pero bueno, no me molesta, esa brisa sigue enfriando mi cuerpo, dentro de poco no será necesario, estaré casi congelado, ya no habrá nada que me caliente...
Vaya... al fin y al cabo algo aparte de sus abrazos me calentaba...
Bueno, pues supongo que ya no importa, ¿verdad?
La puerta está cerrada, mis padres salieron, mi hermana está en la escuela, y yo estoy aquí, viviendo mis últimos momentos de soledad... sí... dentro de poco estaré acompañado de muchas más personas, pero ninguna igual a mí... espero... lo que estoy haciendo está mal, no debería de juntarme con malas influencias, eso me lo ha repetido mucho mi mamá... está equivocada...
cuando alguien desconoce algo, suele experimentar sobre eso... no puedes enseñarle nada a nadie si no lo convences totalmente o hasta que aprende por experiencia... he de suponer...
Entonces... ¿qué estoy aprendiendo con ésto? nada... absolutamente nada...
Supongo que aprendí a cortar... sí...
Piénsalo, es estúpido no conocer lo que haces, antes de experimentar debes conocer, no puedes hacer nada si no tienes un conocimiento o deducción anticipado, creer tantas veces en cortarse horizontalmente, ¡Bah!
Es absurdo ahora que lo pienso, siempre ha sido así, no es más que una moda...
¿Estaré siguiendo una moda?
No, claro que no... mi corazón debe vaciarse completamente, si no está ella, ya no tiene nada que sirva...
Siempre me ha gustado el rojo, es mi color favorito, desde que era pequeño... y que mi cuarto sea rojo es algo lindo, puedo verlo en todos lados, mis paredes rojas, el piso está rojo, mi camisa es roja... por dentro soy rojo, son sangre, son amor, soy pasión...
Soy un estúpido, todo éste tiempo he tenido vida, he tenido cosas que me han hecho feliz, sólo estoy haciendo las cosas mal, siguiendo una estúpida moda, siguiendo un estúpido sentimiento de locura ingrata...
Mucha sangre en el piso, en mí, mi brazo, en todo
Bueno... sólo es una cortada...

sábado, 17 de agosto de 2013

Un pequeño tramo

"No debe prometer andar en la oscuridad quien no ha visto el anochecer".
John Ronald Reuel Tolkien

Primer día de trabajo... allá voy...
Mi nombre permanecerá en incógnito hasta que descubran mi cuerpo al momento en que muera junto con está nota.
Al salir de estudiar, necesitaba pagar la renta del cuarto donde vivía, me toco vivir con una compañera que ha pagado la renta durante los 3 años que he vivido ahí, lamentablemente me ha impuesto varias reglas que he tenido que seguir por mi propia seguridad, ya que viviendo en la calle estoy seguro de que no sobreviviría ni una semana, al menos no sin recursos, y doy gracias a poder vivir "solo" sin ayuda financiera de mis padres excluyendo los gastos en mi educación.
Así bien, empecé a buscar trabajo por las tardes y regresar temprano a casa por petición de mi compañera, que bien podría parecer mi madre, de no ser que sólo tiene dos años más que yo.
Hasta que por fin encontré un pobre trabajo que bien me podía servir para callarle la boca de una vez a mí compañera que tanto me insistía en que consiguiera empleo.
Recibí una llamada, la cual provenía del mismo pobre trabajo, un trabajo en una tienda comercial como velador... así que lo único que tenía que hacer era ir y quedarme hasta noche cuidando el lugar.
Llegue en la tarde a hablar con mi nuevo jefe, aclarando asuntos de negocios y así...
Entonces, me quede esa noche, cuidando de la tienda, me encontré a un viejo, que al verme sólo bajo y la cabeza y se fue, al preguntarle a mi jefe antes de que se fuera quien era el viejo me respondió
-"Ah, ese era el antiguo velador, bueno, suerte".
Me quede sólo en la tienda, la recorría y veía todas las cosas que había sosteniendo sólo una linterna, en eso escucho un ruido proveniente del área de automóviles, encontré una llanta que se había caído, la recogí y puse en su lugar, camine unos pasillos más y escuché el mismo ruido, regresé y la llanta se volvió a caer, entonces la acomode en el suelo para que no estorbara y no se moviera de nuevo, camine un poco menos y el mismo ruido sonó y encontré la misma llanta en el mismo lugar de la primera y segunda vez, deje la llanta y ya no la tomé... eso fue lo más interesante de toda la noche.
Regresé a casa sólo para dormir y despertarme más tarde, tener que tomar el ultimo camión para llegar a mi absurdo trabajo de llantas fantasmas.
Tomé el camión y me senté pegado a una ventana, estaba oscureciendo, pero poco me importaba llegar a mi trabajo, tenía más sueño que nada.
Observe el camión y al camionero, el camión de gran tecnología que había puesto el gobierno con nuestro dinero en impuestos, para cobrarnos más, pero con "exactitud"
El camionero era un pobre viejo que sólo quería terminar su viaje para poder dormir, yo también quería eso.
La oscura carretera iluminada por pocos focos en las calles...
El camión perdió control derrumbándose, ardiendo en fuego al igual que los pocos pasajeros que había incluyéndome.
Todo empezó a arder, la calle se ilumino por el fuego.
Tome un pedazo de papel y escribí esto antes de que mi cuerpo se muriera.
Pero bueno, así inicia mi primer día de trabajo...
en la muerte.

sábado, 27 de julio de 2013

Enciende el motor

" Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo. "
Lucio Anneo Séneca

Si hubiese sabido eso desde antes
Jamás la hubiese hecho enojar
Si tan sólo lo hubiese sabido
Pero... no puedo controlarme...
Las palabras fluyen de mí como el aire en el viento
Las ideas se estancan y chocan unas con otras
Los sentimientos se mezclan formando raros híbridos
Sí tan sólo hubiese sabido que saldría de su casa
Nunca le hubiera dicho eso
Si supiera que se pondría así
Si supiera que no había nadie que la detuviera
Incluso yo me hubiese aventado a la calle con tal de salvarla
Pero creo que solo hay una manera de contrarrestar esto
Maldito cobarde, él y yo
Él por no detenerse, y yo, por detenerme.
Pero no más, yo pagaré por ambos
Encenderé el motor del auto, y pronto la veré
Jamás debí de decirte eso
Jamás debí de hacerte enojar
Jamás debí dejarte sola
Jamás debí hablarte a esa hora
Jamás debí suicidarme...
Bueno... sólo tal vez.
Lo hecho, hecho está
Dentro de 10 minutos...

domingo, 21 de julio de 2013

A Terror Frío

"Donde no hay imaginación, no hay horror." 
Arthur Conan Doyle

Encerrado, uno no conoce el terror hasta que lo experimenta.
Puede crearse fantasías que desafíen su lógica hasta el punto máximo al que pueda soportarlo, pero jamás llegará a la locura causada por el terror real.
De ese que te puede dejar paralizado por severos minutos hasta recobrar la mínima parte de la conciencia que sólo te permitirá concentrarte en la locura por la cual vivirás hasta morir en pocas horas
Lo más curioso es que no es la locura la que te mata, pues varios "locos" han logrado sobrevivir a su falta de potencial mental.
La muerte es ocasionada por el horror, la pesadilla viviente, por un fenómeno insospechado, incluso por uno mismo.
No he llegado a entender por qué razón el tan famoso miedo proviene de la oscuridad.
Incluso la luz puede ser más tenebrosa, capaz de ver a tan insensibles criaturas, vivir en la luz que alguna vez el mismo lucifer llego a producir en su tiempo en el que no era desterrado al igual que varios ángeles caídos.
Vengan ángeles negros, liberarme de ésta pesadilla llamada realidad, llamada subconsciente, llamada muerte.
Pues bien, todos sabremos que moriremos, pero nadie sabe la razón de su muerte, nadie conoce el momento de su muerte, pero hay algo, alguien, que lo sabe todo, y le gusta ver la desgracia de los demás, le gusta jugar a sentirse superior y pisotear a aquellos que piensan en acercarse a su puesto.
Saludos a aquellos que se sienten miserables, aquellos de mente débil que prefieren morir, pues ellos desde el principio están condenados.
En resultado, nada sirve para sobrevivir, pues la vida se desperdicia en cosas supuestamente útiles, pero ninguna como vivir, que viene siendo inútil ante el hecho de que todos moriremos.
¿Y qué importa morir cuando estás a pocos pasos?

Dicha nota ya citada fue encontrada a lado de un cuerpo congelado.

sábado, 13 de julio de 2013

Lluvia sobre tacones

"Qué ganas de quitarme un zapato
y rascarme la planta del pie".
Silvia Lira León

Dos con cincuenta y cuatro minutos
Una gran avenida
Sola, caminando con tacón alto y un vestido empapado
Los pocos autos que pasaban iluminaban su deambular
¿Qué está haciendo?
¿A dónde va?
La chica seguía caminando
Incómodamente con los tacones que la hicieron tropezar repetidas veces en el asfalto empapado
¿Quien es?
¿Por qué esta sola?
Empezaba a llover nuevamente
Justamente cuando ese vestido color negro noche empezaba a secarse
¿Qué le habrá pasado?
¿Por qué camina vestida así?
El rímel se le escurría
Ocultaba su cara con su largo cabello lacio
Recién planchado
Caminaba constantemente
Seductoramente
Lentamente
Ocultándose de todos como una más
Ocultando sus lagrimas entre la lluvia
Ocultando su corazón de quien alguna vez juró amarla

sábado, 6 de julio de 2013

Sonrisas


"La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible".
Orison M. Marden

_¿Qué hora es?
¿Por qué estoy despierto?
Lo ultimo que recuerdo es haberme acostado mientras escuchaba una melodía
¿Qué melodía era?
Iba más o menos... sí, ahora la recuerdo
Adoro la música, esa melodía me recuerda a...
Sí... a ella...

Un pobre chico de primaria se había levantado de la nada, tomo una flauta, abrió la ventana y empezó a tocar una mágica melodía, toda la gente dormía. El joven empezó a imaginar una letra conforme seguía la música.
La luz poco a poco se iba desvaneciendo, todo se oscurecía, la música se tornaba más fúnebre, pero el joven seguía tocando, y así, sin dejar de soplar la flauta, tomo rápidamente una libreta, dejó la flauta que siguió tocando por si sola.
El chico escribió cuanto se le ocurría, la música empezaba a volverse tenebrosa, la luz poco a poco se iba, el chico entristecía, la melodía, la letra, esa canción que estaba componiendo le recordaba a una joven, una joven que ya había visto en sueños, una chica que perdía su sonrisa, se alejaba, caía y moría en un abismo oscuro, sin saber nada más sobre ella, y el chico no podía hacer nada, a pesar de amar a la chica de aquel sueño, a pesar de sufrir cada vez que soñaba con la muerte de la joven.
Su imagen estaba cada vez que escribía, la oscuridad aumentaba y era más difícil leer los escritos, y era más fácil presenciar la muerte de la única persona con la cual conoció la muerte
Primero se borro la sonrisa del chico
Después la sonrisa de la chica
Al final, se perdió la sonrisa de la luna
Todo quedo a oscuras

_¿Que horas es?
¿Ya debería estar despierto?
Lo ultimo que recuerdo es haberme acostado para ir a algún lado
¿Qué tenía que hacer?
Ya lo recuerdo

Un pobre chico de primaria se había levantado, tomo una hoja de papel, cerró la casa y se fue con su padre al funeral de su madre.
Ya en el funeral, el chico se acerco, puso la hoja a lado de su madre muerta, y le dijo:
_Mamá, esta canción la escribo para ti, espero siempre estés conmigo y me sonrías incluso cuando la luna ya no lo haga.
Recuerda que te amo mamá.

sábado, 29 de junio de 2013

Sombras en la Oscuridad

"No. No dejan ver lo que escribo
porque escribo lo que veo."
Blas de Otero Muñoz

11:47 p.m.
Todo a mi alrededor empezaba a oscurecer, poco a poco hasta la misma luz de la luna menguante se desvanecía, la oscuridad se tornaba más espesa con el paso de los minutos, el reloj de pared retumbaba al paso de cada segundo, el sonido se hacía más fuerte, yo me mantenía pegado en mis estudios, con una libreta y una pluma con la tinta fresca, leyendo de la libreta difícilmente los trazos que había realizado con unos segundos de anticipación.
La luz empezó a parpadear, el zumbido de un mosquito susurro en mi oído derecho, haciendo que moviera mi mano al mismo con la intención de alejarlo de mí, un rayo de luz atravesó la sala dejando todo en penumbras. Me levante enterrándome los vidrios del foco roto en el pie, aguante el dolor y me quite con cuidado los vidrios, tome una linterna y avance hasta una escoba con la cual arreglé todo el desastre.
Me veía obligado a dormir y dejar mis estudios hasta el amanecer, así que me acosté en la cama a mi lado
_Maldición, deje la linterna prendida
Susurré al ver mi sombra en la oscuridad, apague la linterna pero mi sombra seguía ahí, pero ya no tenía el contorno luminoso que cualquier sombra debe de tener, este se combinaba con la oscuridad del ambiente, pero se distinguía ante mis ojos, no comprendía por qué. Después de ver mi silueta me voltee a otro lado, donde se encontraba un espejo, y en ese espejo podía ver la puerta, una puerta descompuesta que se puede abrir con un poco de viento. Mientras más tiempo veía la inmóvil puerta, extrañamente, más sed me daba, me levanté cerca de la 1:00 a.m. por un poco de agua que me tome inmediatamente después de servirme, al caminar note en la puerta de mi cuarto la sombra de un cuerpo tirado, voltee a un lado rápidamente y la sombra desapareció, entré a mi cuarto y me volví a acostar.
Mientras trataba de dormir, parecía estar muerto, mi ritmo cardíaco bajaba progresivamente, hasta que por reflejo de mi cerebro me despertara con un leve choque eléctrico, esto paso varias veces, como mínimo unas 6. La ultima vez que desperté de esta manera, me levanté, y al querer dar un paso, me tropecé con un ente irreal, pues al voltear no había nada en el suelo.
3:12 a.m.
Me volví a acostar, esta vez mirando al espejo, pero a lado de la puerta había algo, no me atrevía a mirarlo, observaba fijamente a la puerta, pero alcanzaba a distinguir esa sombra que estaba ahí a lado.
No recuerdo como me dormí, sólo recuerdo que fueron pesadillas al momento de estar soñando, y temo que en este momento no recuerdo nada de mis sueños, pero recuerdo esa sombra que me estuvo siguiendo incluso en el profundo negro de mi pluma nueva.


Bienvenidos


Saludos a todos mis lectores, que sea como sea han encontrado este pequeño blog que me atrevo a escribir. Me es un placer presentarles este pequeño espacio donde escribiré pequeñas historias que me vengan a la mente mientras más y más tiempo me mantenga sumergido en esta nítida oscuridad.